El arte mural plano se basa en el color y las imágenes, mientras que el arte mural de madera en 3D aporta profundidad física y textura. Esta diferencia influye notablemente en la sensación y la funcionalidad de un espacio.
Los paneles de madera tallada en 3D interactúan con la iluminación y crean movimiento e interés visual que evolucionan a lo largo del día.